L. A. Séneca dice que la filosofía tiene dos partes:
La que se ocupa, concierne, observa a los hombres (ad homines spectat). Esta parte dice «quid agendum in terris» (qué hay que hacer en la tierra).
La otra parte no observa a los hombres sino a los dioses (ad deos spectat) [p. 389]. Esta parte nos dice «quid agatur in caelo» (qué pasa en el cielo).
La primera aporta en la tierra la luz que permite conjurar los errores y discernir los caminos ambiguos de la vida. Pero la segunda no se conforma solo con eso: nos arranca de las ‘tinieblas’ y nos conduce hasta la fuente de la luz, «illo perducit, unde lucet», en palabras del autor.
Luego, Séneca dice que entre ambas partes hay una gran diferencia de importancia, también existe un orden de sucesión:
Esta sucesión es una exigencia debida al carácter incompleto de la primera con respecto a la segunda, y al hecho de que ésta (la filosofía que observa a los dioses) es la única que pude consumar aquélla.
Por otro lado, la psicología nace a partir de la filosofía, no olvidar que todo análisis psicológico se vale de constantes ideas filosóficas acerca de la mente y la ciencia.
Es por ello que la psicología que se concentra en la divinidad y en la relación humana con tal (y por defecto, en la espiritualidad) es más relevante y superior que la que se concentra únicamente de las relaciones en la tierra.
No dudes en seguirme con confianza, sobre todo si te gustan estos post que publico.
Psi. Felipe De Lucas A.
Ref:
Séneca. Questions naturelles. Prefacio al libro I. En Oeuvres complètes de Sénèque le philosophe, Hachette [En español: Cuestiones Naturales].




