Psicodivum

Soy el creador del «Método Psicodivum», el cual agrupa e integra todas las disciplinas que trabajo y expongo en esta página, no obstante, su trasfondo hace un énfasis especial en las denominadas por mí como «Psicoterapias Ascéticas», asimismo prioriza la investigación en humanidades e interdisciplinaria a partir de ensayos, reflexiones, tratados y prontamente libros.

     En primer lugar, las «Psicoterapias Ascéticas» conforman mi orientación predilecta de atención psicológica, puesto que me otorgan más libertad para incluir otros campos del saber en la terapia, esto nació para generar dinamismo y una experiencia psicoterapéutica diferente en el paciente, la cual ha funcionado de muy buena manera. En líneas generales, con este tipo de terapias estoy realizando una práctica mucho más filosófica, ocupando prescripciones que provienen desde la filosofía antigua hasta hoy, de los antiguos misterios, la psicología profunda y la analítica, pero sin ser junguianas. Varios conocedores del tema se preguntarán el por qué agrupé en ascéticas algunas terapias que allí se encuentran, y por qué agrupé en «otras psicoterapias y test» los métodos que allí habitan, de modo que mi respuesta se explica en concebir una exposición y separación de los métodos basados en juicios personales y por el bien del ordenamiento de las pestañas web.

     En segundo lugar, unos primeros trabajos escriturales que he venido haciendo desde hace quince años empezaron con reflexiones básicas, poemarios y pensamientos diversos. Este ejercicio de la pluma y el estilo personal comenzó a tener una dirección docente más concienzuda cuando inicié mis primeras críticas de cine, precisamente cuando estudiaba esa carrera. De allí en adelante, me dediqué a escribir de manera extraprogramática sobre distintos temas, de modo que poseo mucho material interdisciplinario. En época pandémica logré escribir la que llamo «mi obra maestra», un libro de 800 páginas que he debí pausar desde inicios del 2023 debido a mis estudios de Magíster en Historia, pero que planeo terminarlo prontamente. Ya en el Magíster aprendí a realizar escritura académica, supervisada por doctores en historia y de otras especialidades, cuyos escritos estos subiendo acá poco a poco; sobre algunos de ellos ya he tenido la oportunidad de exponerlos mediante ponencias en universidades y sociedades de especialidad, y que planeo publicar en formato de libros en un futuro no muy distante, priorizando el libro en lugar del artículo en revistas, lo cual recae en un parecer personal. La pandemia me brindó la posibilidad de sacar toda mi creatividad natural y originaria, de modo que pude inventar el «Método Psicodivum», que entonces patrocina un tipo de terapia, investigación y agrupación particular de métodos de salud mental.

     En tercer lugar, no todos los pacientes que tocan las puertas de la consulta buscan una terapia de raigambre filosófica y, por ende, espiritual, sino que una amplia cantidad busca una terapia de orientación «científica», denominándola de esta manera para no complejizar las reflexiones en este apartado, destinado a no ser demasiado extenso. Considero que una terapia es «científica» cuando está aprobada por una mayoría de profesionales del gremio tanto nacional como internacional, también porque están sus adherentes constantemente investigando con nuevos cohortes de población para asegurar la eficacia de las técnicas que ofrecen, también porque tienen sus representantes tanto psicólogos como médicos, que suelen ser los creadores del método o bien sus mejores discípulos, junto con Universidades donde tienen sus laboratorio. Al hacer el Diplomado en Trastornos Severos de la Personalidad, pude tener una introducción de excelente calidad en las terapias de la TFP, DBT, MBT y psicoterapia de apoyo. A su vez, para la práctica clínica sumo la CBT (terapia cognitivo conductual) y otros métodos clásicos de la segunda parte del siglo XX, como los constructivistas y otros que encontrará en dicha sección. No es lo mismo ofrecer una terapia del tipo categorial que una dimensional, pero ambas deben aprender a trabajar juntas, a cohesionarse sin traspasar los límites que abrazan, todo en beneficio de la salud tanto física como mental de los pacientes mundiales. Poco queda para que aparezca el DSM-VI, que debería contemplar más lo dimensional.

     Considerando lo explicado en los parágrafos anteriores, los pacientes pueden venir con inclinaciones de recibir una terapia más filosófica o una más científica, siguiendo los términos que les he impuesto para no confundir y tampoco entrar en debates más profundos. Sin embargo, los anhelos de los pacientes deben pasar por mi revisión clínica personal, puesto que la gravedad de los casos dictará qué tipo de terapia y enfoque corresponde más para tratar su mal. No todos tienen una mentalidad amplia y desarrollada como para recibir una terapia del tipo «ascética», sino que estas más bien responden a ciertos tipos de perfiles y personalidades. En cambio, las terapias «científicas», al estar acreditadas por escuelas muy activas a lo largo del mundo, pueden brindar más seguridad a otra clase de pacientes. En definitiva, en Psicodivum aúno dos mundos diferentes, promoviendo también la integración de opuestos para forjar un punto de vista más elevado con respecto a las dualidades que acongojan a la humanidad y a los facultativos de la salud mental, es decir, a psicólogos, psicoanalistas y psiquiatras que, incluso con sus avanzados estudios, no logran entender estos planteamientos. Por ejemplo, muchos han sido los profesionales de la salud mental que han decidido especializarse en posgrados de otras áreas, como la historia, la filosofía, la antropología, la literatura, la sociología, etcétera, habiendo visto una diversidad de casos que no podría ilustrarse por el momento. Aquellos profesionales siguen haciendo uso de la psicología como profesión originaria, pero con una visión ampliada hacia la nueva especialidad, lo cual da un nuevo cariz a la psicología, profundiza sus cimientos o crea otros nuevos, lo que por defecto abre nuevos campos de investigación que son absolutamente necesarios hoy.

     Más del 90% de los psicólogos desconoce de dónde proviene su profesión, el cómo fueron sus orígenes más remotos, cuales son las otras disciplinas que conforman el «árbol genealógico» de la disciplina en cuestión, entre otras asimilaciones. Es absolutamente lamentable que la mayoría de los colegas no logren vislumbrar estas ideas, pero basta con que amplíen su biblioteca con libros de otros campos de estudio, que estos libros no solo adornen sus oficinas o pantallas, sino que los lean, les dediquen tiempo y los entiendan, y quizás de tal modo podrán comprender la magnitud de las prácticas que a diario dicen conocer verdaderamente, hasta que viene otro que sabe más que ellos y reconoce el error o la ignorancia.

     Hoy la única rama que liga a la psicología con la ciencia es, precisamente, la neurociencia. Pero sin ser demasiado estrictos, todos los enfoques psicológicos que siguen el «método científico» pueden considerarse como tales. Eso sí, siguiendo el ejemplo de la medicina, existen distintas especialidades que en varios casos no se tocan, de allí que un traumatólogo no sabe demasiado de psiquiatría, o que un urólogo no conozca del todo la cardiología. Lo mismo ocurre en psicología, pues alguien que se ha especializado en psicología social, no sabrá demasiado entonces de neurociencia, lo que no le absuelve de tener nociones y estudios personales que le permitan manejarse al menos desde lo genérico. La especialidad que yo he optado es la «historia de la psicología», demasiado nueva para un Chile aún juzgador y atrasado en varias materias, pero que ya desde Argentina hacia el norte del mundo, tanto americano como europeo, ha recibido el valor que merece. También trabajo con clínica, pienso que todo psicólogo debería saber hacer clínica, puesto que es la herramienta básica que tenemos para poder sobrevivir con nuestra profesión.

     Debido a mis estudios desde la adolescencia sobre filosofías antiguas, donde la espiritualidad se unía a la terapéutica, es que me he inspirado en generar un método que las rescata, con la prudencia de no desestabilizar jamás el bienestar y la estabilidad de la estructura psíquica de los pacientes, pero también teniendo en consideración de que estos métodos no son para todos. Para los demás ocuparé TFP, DBT, MBT, CBT y la fenomenología, siendo el último un enfoque médico-psiquiátrico, pero que aún así tiene tácticas y técnicas que son plausibles de ser utilizadas por psicólogos, como la entrevista fenomenológica. Todos estos últimos métodos dichos con sus siglas son increíblemente buenos, adecuados, actualizados, provechosos y de alta calidad tanto en la academia que constantemente produce nuevos libros, como en la investigación de «laboratorio», por así llamarle. Digo lo anterior, pese a que la TCC o CBT está quedando en el ayer, puesto que no genera cambios profundos en los pacientes, considerándola igual en la lista por ser un método clásico entre los colegas. Entonces, todos esos enfoques son absolutamente respetados por mí, lo mismo con otros que yo no aplico, como las terapias narrativas, entre otras, pero que son demasiado suaves e inestables como para tratar a pacientes con trastornos de la personalidad o trastornos severos de la personalidad, necesitando estos últimos terapias robustas como la TFP, DBT y MBT. Las narrativas funcionarán para casos suaves, de modo que son complementarias a las «psicoterapias de apoyo».

     A modo de corolario, numerosos pacientes desean, más que nada, conocerse a sí mismos, o explorar sus inherentes potencialidades y «profundidades», de allí que las terapias ascéticas, filosóficas y la «psicología del espíritu» de Psicodivum entran para subsanar los motivos de consulta y lograr plenamente los objetivos terapéuticos. No habría inventado todo esto sino hubiese tenido las buenas retroalimentaciones de los pacientes, muchos de ellos ya dados de alta con éxito.

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Un resumen del método Psicodivum

     “Psico” proviene de la palabra griega ‘psykhè’, que significa ‘alma’, ‘psique’, ‘actividad mental’. “Divum” es una antigua palabra latina, significa ‘cielo’, ‘aire abierto’, se relaciona además con otras de su tipo: ‘divus’, ‘divinus’, ‘divinarum’. Divum proviene del protoindoeuropeo *Dyḗus, es el nombre reconstruido del dios del cielo-luz del día, era el cielo brillante del día concebido como una entidad divina y como sede de los dioses, los *deywṓs. Esta asociación con el vasto cielo diurno o el sol en su máximo potencial, al relacionarse con psykhè obtenemos: alma-solar, alma-divinizada, alma-expandida, por medio de la luz que en analogía refiere al medio día. La medicina moderna relaciona al alma, ya no tan misteriosa, con la conciencia.

     «Psicodivum» es el laboratorio de la conciencia que busca la divinización del alma. Así como en el crisol de la alquimia —que somos nosotros mismos— purificamos los cuerpos densos en cuerpos sutiles de conciencia. Sin embargo, en términos menos crípticos, entendemos por divinizar a la educación del alma hacia la realidad de su verdadera composición, a su perfeccionamiento por medio del trabajo, la meditación y el ejercicio mental, velando por su acercamiento hacia lo físico-material, lo espiritual, lo filosófico y el ideal; un ideal común a todas las eras, pero escondido por ignorancia o fanatismo… este llega a nuestros días al amparo de un método psicológico que se complementa totalmente, y que es aplicado por una persona apta para tales fines.

     Entendemos por “espiritual” a lo relacionado con el espíritu y la divinidad, tal como ha sido entendida desde el pasado por prestigiosas escuelas de pensamiento, por los grandes genios tanto de oriente como de occidente que las conformaron, o bien que fueron autónomos en sus enseñanzas, brindando un aporte inconmensurable a la humanidad. Aunque es importante subrayar que, en el método que llevo a cabo, se encuentran además mis propias nociones, preceptos y acercamientos teórico-prácticos, esto por mi amplia experiencia en los mismos (para más información, diríjase a la página de psi. Ascéticas). En un futuro, tal vez no muy lejano, más personas podrán formar parte de este proyecto.

     Todas las psicologías abordadas en Psicodivum velan por el mismo fin: trabajan por el mejoramiento y el progreso humano, se acompañan y complementan en sus fines, se corresponden y sostienen mutuamente. La Psicología Transpersonal junto con lo cognitivo-conductual, por ejemplo, permite llevar a cabo la práctica eficaz de los Principios Transpersonales en el medioambiente; los oráculos con lo sistémico permiten comprender la visión individual desde una teoría de sistemas metafísica y esotérica, la persona asimila su medio ambiente o entorno bajo esta perspectiva. No obstante, esto dentro de lo teórico y no de lo práctico a la hora de llevar a cabo las terapias —por el momento— ya te explicaré por qué.

     «PSICODIVUM» es una vanguardia psicológica, holística, integrativa, artística, filosófica, espiritual y esotérica, todo mediante técnicas en Psicologías Generales y Psicologías Espirituales que buscan al unísono el mejoramiento social, evitar la lucha de clases, reducir la exclusión social, generar un cambio social positivo en individuos y comunidades, mejorar el bienestar, proporcionar comunicación emocional, entregar conocimientos para producir cambios en personas, familias y grupos, proteger a los indefensos y defender a los que necesitan esa fuerza. Esto junto al objetivo de crear un fomento de sabiduría, compasión, libertad y velar por la paz mundial, protección del patrimonio tangible e intangible de la humanidad, promocionar la cultura y los tesoros de nuestro territorio como del mundo. Todo esto amparado por el Código de Ética de Psicodivum. La educación es otro de los puntos relevantes: esto quedará de manifiesto a la hora de publicar los cursos y conferencias que tengo en mente para estos meses venideros, y de los cuales podrás formar parte.

     Como podrás apreciar en esta página, también realizo las terapias que la psicología moderna aplica en lo frecuente, que son las que he denominado “Generales”, “habituales” o “comunes” por colocar un apelativo que las diferencie. Esto sin generar combinaciones u otras acciones que escapen a la ética profesional. Algunos de mis pacientes son solamente tratados con estos métodos.

     En definitiva, como he mencionado, utilizo una u otra de estas terapias según las particularidades del caso y el interés del paciente, cliente o usuario. Al trabajar con una terapia específica dejo de manifiesto que no realizo mezclas, lo cual solo varía en circunstancias en que se complementen psicoterapéuticamente. Los pacientes serán atendidos bajo un mismo tipo de terapia en todo su proceso clínico, salvo que el caso estipule alguna modificación. El usuario que solicita un servicio oracular no recibirá atención psicológica —a excepción del tarot psicológico— salvo que desee ingresar por expresa solicitud en un tratamiento psicológico ‘general’ o ‘transpersonal’, lo cual será evaluado y cuya resolución será expresada al usuario, cliente o paciente. Todo el procedimiento diferencial (diagnóstico-tratamiento) se lleva a cabo mediante una práctica honesta, responsable y ética.

Explicación del segundo símbolo principal de Psicodivum

     Después del Sol en su aspecto más elevado y como símbolo principal de Psicodivum, el segundo símbolo que me parece más importante dentro de mi terapéutica es el que tiene frente a sus ojos; representa la amplitud del método descrito, como lo particular en las Psicologías de tipo Transpersonal, haciendo hincapié en estas últimas, por eso también lo he colocado en dicho lugar (véase pág. de terapia correspondiente). Lo componen seis símbolos, que en este “acerca de” solo aclaro someramente:
     Desde la capa más externa a la más interna, nos encontramos primeramente con una estrella de ocho puntas, conformada por su prototipo geométrico regular: dos cuadrados concéntricos, uno superpuesto al otro y girado en 45º. Existen muchas variantes de estrellas de ocho puntas a lo largo del espectro matemático, simbólico, histórico, religioso, mitológico, arqueológico, arquitectónico, estructural, icónico y artístico de distintas civilizaciones a lo largo del mundo.
     En lo sucesivo vemos otra estrella de ocho puntas, una del tipo de puntas irradiantes, este octograma un poco más expansivo que el anterior, refiere a un simbolismo casi idéntico, lo que varía es la forma geométrica. Ambas son Venus, Innana, Ishtar, Auseklis, Spica, Lakshmi, Salomón, es la estrella tartésica y la cruz de malta. Es Isis, Hathor, Cibeles, Astarté, Itziar, Esther, Hestia, Juno, Tanit, Ixchel, Aisha, Uzza (…). Muy usada en el Cercano Oriente y en el mundo islámico, es Rub el hizb, aparece en banderas, escudos y emblemas de Turkmenistán, Uzbekistán, Azerbaiyán, Kazajistán, Afghanistán y muchos otros. La estrella octogonal es el Lucero del Alba o de la Mañana, es decir, el planeta Venus. En Chile tenemos a Guñelve, en mapudungún Wüṉyelfe o Wünelfe es el mismo lucero venusino, compuesto de wün (“amanecer”) y yelfe (“portador”), “portador del amanecer”, compárese con el griego Ἐωσφόρος.
     Ambas estrellas al unísono incrementan su poder y posibilidades individuales, suman 16 (8 + 8 puntas) lo que en numerología significa integridad, éxito, liderazgo, inspiración, creatividad, acción, entre otros aspectos. La sumatoria de 1 + 6 es igual a 7. El 1 es exploración, autosuficiencia; el 6 es familia, armonía; el 7 introspección, sabiduría.
     El corazón se refiere al órgano fisiológico humano, asimismo al corazón metafísico.
     El ojo representa al alma y al espíritu al unísono, trabajando juntos en beneficio de la persona, es el “ojo que todo lo ve” y que observa directamente al observador. Esta figura va más allá de los límites fisiológicos del corazón por ser estrictamente de carácter metafísico y espiritual.
     Una luna menguante se encuentra sosteniendo el símbolo completo, representa el fin de un ciclo y el renacimiento de otro. Se inicia la obra alquímica con la Nigredo. Representa la etapa de introspección, análisis y liberación que debe llevar el inicio de todo proceso mistérico interior, es la fase oscura de la conciencia que con tiempo y perseverancia deberá iluminarse paulatinamente.
     Finalmente, el círculo que se ubica en la primera estrella de ocho puntas simboliza la unión universal, que nos hace a todos iguales y hermanos, también significa el Todo que todo lo contiene. La circunferencia es un símbolo milenario, es el aspecto infinito de la pequeña circunferencia que vemos en su centro, que es el ojo del espíritu interno de cada ser humano, es decir, ambos son lo mismo. La divinidad se expresa tanto en lo micro (la persona), como en lo macro (el cosmos universal), pero la persona debe conseguir este estado de conciencia por medio de arduo esfuerzo y trabajo, de lo contrario no podrá obtener un acceso a la puerta que une su yo con el infinito divino, y vivirá en la inconsciencia sombría de un alma unida a un cuerpo material e instintivo, sin jamás tener noción de todas las potencialidades que le esperan. Esto no es negativo en sí, en absoluto, pero restringe de sobremanera sus verdaderas capacidades y posibilidades.
     La sumatoria final de 16 (8 + 8 puntas de las dos estrellas) más los símbolos ya explicados nos llevan al número 20.
     Para ello debe seguir un camino personal y enigmático, idealmente bajo el amparo de un maestro y de “senderos místicos” establecidos que deben someterse a prueba en el amplio campo de acción que significa la cotidianidad de cada uno. Este proceso debe vivenciarse sí o sí antes de que la persona tenga la mera intención de construir su propio sendero místico, de lo contrario podría tropezarse en peligrosas zanjas o perderse en la jungla inexplorada de una región amenazante. Lo espiritual no es sinónimo de simplicidad.

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     Por tanto, usted que lee esto simplemente debe contactarse conmigo, así tendremos un primer acercamiento para comprobar mutuamente cual es la terapia más indicada para tratar su situación. Es probable que según sus intereses prefiera una de ‘corte espiritual’, una de ‘corte general’ o exclusivamente una del ‘enfoque oracular’, lo cual —en caso de que se me permita— pasará por mi recomendación. Actualmente atiendo pacientes en métodos circunscritos en las tres categorías que he demarcado, sin traspasar los límites que caracterizan su teoría, diagnóstico, procedimiento y práctica clínica.

     Todos los detalles de mi forma de trabajar, métodos y disciplinas que promuevo los puede encontrar aquí y en Instagram “Psicodivum”. También puede visitar Blogspot e Instagram “Kenos-Kwanyip” que es mi centro cultural. Lo mismo con Facebook (psicologofelipedelucas). De igual modo te invito a leer los interesantes artículos que estaré publicando.

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