Felipe De Lucas Arellano: nuevo miembro de la Sociedad de Escritores de Chile

Buenos días, tardes, noches, a todos mis psicodivums y lectores.

El libro «La Faz tras el Catalejo: poemas, historias breves, leyendas, reflexiones, mitos y pensamientos» (2026), me ha permitido el ingreso a la Sociedad de Escritores de Chile, filial de la V Región (SECH-V)

También me ayudaron en mi currículum otras publicaciones diversas de mi autoría.

Este logro me ha tenido muy contento, y por eso he querido expresarles públicamente la noticia.

Si quiere conocer más sobre «La Faz tras el Catalejo», haga clic aquí.

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A continuación, un poco de información sobre la Sociedad de Escritores de Chile (SECH), que ha sido extraída de sitios web.


Los orígenes de la sociedad de Escritores de Chile (SECH) se remontan al movimiento literario que se desarrolló en Chile a partir de mediados del siglo XIX, la llamada “generación de 1842”, cuya denominación se encuentra en la fundación de la publicación “El Semanario de Santiago”, en mayo de ese año, impulsada por José Victorino Lastarria como órgano de difusión de las nuevas tendencias literarias que surgían en nuestro país. Este emprendimiento también fue apoyado por Andrés Bello y se transformó en una de las manifestaciones más completas del movimiento intelectual chileno, siendo integrado por políticos y artistas de una amplia gama de corrientes ideológicas e intelectuales.

Algunos de los personajes más destacados que integraron la redacción de este periódico son:

Juan Bautista Alberdi, abogado y periodista; Francisco Solana Astaburuaga, fundador de la Sociedad Literaria; Carlos Bello, publicó El loco en 1843; Francisco Bello, fundador de la Sociedad Literaria, Juan Bello, colaborador de El Semanario de Santiago y El Crepúsculo; Francisco Bilbao, publicó «Sociabilidad Chilena» en El Crepúsculo en 1844, escrito que fue condenado por blasfemia, sedición e inmoralidad y tras lo cual el periódico fue clausurado; Jacinto Chacón, colaborador en El Semanario de Santiago y en El Crepúsculo; Juan N. Espejo, colaboró en El Crepúsculo y fue redactor de El Siglo; Félix Frías, diplomático argentino que se dedicó al periodismo; Antonio García Reyes, político, estadista y orador; Juan Carlos Gómez poeta y periodista uruguayo; Juan María Gutiérrez, argentino, se hizo cargo del diario La Tribuna; José Victorino Lastarria, un gran estudioso de la literatura chilena; Hermógenes Irisarri, colaboró en El Crepúsculo y El Semanario de Santiago; Eusebio Lillo y Santiago Lindsay, colaboraron en El Crepúsculo; Vicente Fidel López, redactor de la Revista de Valparaíso. Francisco de Paula Matta, abogado y director de la Revista de Santiago en 1850; José María Núñez, discípulo de Andrés Bello, fue director y propietario del Colegio de Santiago. Ramón Francisco Ovalle, perteneció a la Sociedad Literaria; Miguel Piñero, argentino, abogado y periodista. Aníbal Pinto escribió artículos y ensayos en diarios y revistas entre ellos «El método en filosofía». Juan Enrique Ramírez, industrial y agricultor. Salvador Sanfuentes poeta, político y magistrado. Domingo Faustino Sarmiento, importante intelectual argentino exiliado en Chile; Manuel Antonio Tocornal ; Cristóbal Valdés, quien inició los estudios económicos en Chile; Rafael Valdés y José Joaquín Vallejo, completaban este grupo de notables.

Fue esta generación de intelectuales, políticos y artistas que alcanzaron su madurez a fines del siglo XIX y cuyos sucesores formaron el “Segundo Ateneo de Santiago”, el 1 de mayo de 1899. Los principales promotores de esta nueva agrupación fueron los poetas Diego Dublé Urrutia y Samuel A. Lillo. Esta organización fue integrada casi por la totalidad de escritores nacionales que solían recibir a pintores, músicos, políticos, sociólogos y conferencistas profesionales, en un serio esfuerzo por ser liberales en doctrina e intención, cuando “la cuestión social” era el fundamento de las inquietudes de intelectuales y literatos de Europa.

Este segundo “Ateneo de Santiago” fue fundado el 1° de mayo de 1899 y cumplió sus bodas de oro en 1924, dejando de funcionar siete años más tarde (1931), debido al quiebre político e institucional vivido por el país, proceso que coincidió con una crisis a nivel mundial que repercutió a nivel local. En este período, de forma paralela, existieron otras instituciones de intención literaria y social como: el “Club de Lecturas” fundado por Amanda Labarca, el “Club de Señoras” creado por doña Delia Matte Izquierdo, la academia literaria “Ilustración y Progreso” de corta duración y el Ateneo de Valparaíso, además de los salones literarios y las tertulias en las librerías Francesa y Nascimiento.

En esos mismos albores del siglo XX escritores, poetas y dramaturgos como Joaquín Edwards BelloPablo NerudaTomás LagoRené Hurtado BorneFernando SantivánMarta BrunetAntonio Acevedo Hernández, entre otros personajes ilustres, también difundieron su obra a través del departamento de Extensión del ministerio del Trabajo, institución en la que trabajaba el poeta Carlos Cassasus. En esa instancia de promoción cultural surgió la idea de formar una institución de escritores.

La idea fue liderada por el mismo Cassasus, quien tomó la responsabilidad de reunir 40 firmas para constituir la Sociedad de Escritores de Chile.

El 6 de noviembre de 1931 fue la fecha en que se firmó la primera acta de constitución de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH), aunque la protocolización del escrito sólo se hiciera en febrero del año siguiente, actualmente existe consenso en cuanto a la fecha de su creación.

El acta fundacional fue suscrita por Marta BrunetMariano LatorreAugusto SantelicesErnesto MontenegroCarlos CassasusDomingo MelfiTomás GaticaRicardo Montaner BelloSady ZañartuCarlos KellerEugenio Orrego VicuñaManuel RojasJoaquín Edwards BelloGuillermo VivianiAntonio Acevedo HernándezGermán LucoGraciela MandujanoSara SingerAlejandro Parra MégeLautaro GarcíaCarlos Préndez SaldíasBenjamín SubercaseauxLuis David Cruz OcampoDaniel de La VegaArmando DonosoJenaro PrietoPedro J. Malbrán A., Lucila Azagra e Ismael Gajardo Reyes.

Además, se consigna que Tomás Gatica Martínez señala algunas consideraciones sobre los fines que persiguen al crear la Sociedad de Escritores de Chile y bosqueja la posibilidad de que el Fisco les proporcione una de las imprentas en categoría de receso, para así fundar un sello editorial. Este anhelo sigue hoy manteniendo vigencia y, confiamos, que se encamina a su concreción.

Januario Espinoza, por su parte, “da a conocer en líneas generales, un proyecto que permitirá financiar el restablecimiento del Consejo Superior de Letras, creado en mil novecientos diez, que funcionó hasta 1913 y abrió concursos anuales de novelas, cuentos, versos y teatro. Después de un debate en que tomaron parte los señores Irarrázabal, Vial Solar, Escudero, Yañez, Montenegro y Bari, se acordó dejar estos asuntos para llevarlos a la práctica, hasta que la sociedad obtenga la personalidad jurídica, y proceder a la elección provisional, que se encargue de redactar un proyecto de Estatutos, y de las gestiones para obtener la personalidad. Se procedió primero a elegir un presidente, resultando con la más alta mayoría don Domingo Melfi”.

Luego, el 28 de enero de 1932 se juntaron 19 de los 42 firmantes y constituyeron un Directorio Provisional de la Sociedad de Escritores de Chile. Tres meses más tarde, el 14 de abril de 1932, se constituyó el primer Directorio formal de la Sociedad de Escritores de Chile, el cual quedó compuesto por:

  • Presidente:
    • Domingo Melfi
  • Vicepresidente:
    • Ernesto Montenegro
  • Secretario:
    • Tomás Gatica Martínez
  • Tesorero:
    • Nathanael Yañez Silva
  • Pro – secretario:
    • Januario Espinoza
  • Directores:
    • Mariano Latorre
    • Joaquín Edwards
    • Marta Brunet
    • German Luco Cruchaga
    • Daniel de La Vega
    • Antonio Acevedo Hernández

En lo sucesivo, unas pocas partes de la historia extraída de allí.

La Sociedad de Escritores de Chile (SECH) es una entidad cultural que agrupa a poetas, narradores, dramaturgos y ensayistas. Tiene su sede central en la Casa del Escritor (calle Almirante Simpson 7, Santiago), mansión que en 2009 fue declarada Monumento Histórico.

Fundada el 6 de noviembre de 1931 por 42 escritores, formó su primer directorio provisorio el 28 de enero del año siguiente y tres meses más tarde, el 14 de abril, el definitivo bajo la presidencia de Domingo Melfi. Su personería jurídica, actualmente vigente, fue otorgada por el decreto número 1904 del Ministerio de Justicia, con fecha 9 de agosto de 1933. La SECH ha sido encabezada por escritores de tanto renombre como Pablo Neruda, Marta Brunet, Gabriela Mistral, Manuel Rojas y Pedro Prado, Nicanor Parra, entre otros.

Desde un comienzo, la SECH tuvo como uno de sus principales objetivos la difusión del libro y la lectura. Para lo cual como impulsó la Primera Semana del Libro Chileno, realizada entre el 9 y el 16 de septiembre de 1933; y a fines de esa década se celebra la primera gran feria, visitada por el entonces presidente Pedro Aguirre Cerda y cuyo gestor fue Alberto Romero, quien entonces encabezaba la SECH.

Promovió también el Premio Nacional de Literatura, que fue institucionalizado en el centenario del Movimiento Literario de 1842 (un representante de la SECH fue miembro del jurado hasta mediados de los años 1980, cuando, en plena dictadura, perdió este privilegio); posteriormente, ha luchado por restaurar la anualidad del principal premio chileno. Auspició asimismo el otorgamiento de otros galardones, como el Municipal de Literatura de Santiago (1934) o el Gabriela Mistral, además de instaurar algunos propios, el más famoso de los cuales ha sido el Alerce.

En 1969, bajo la presidencia de Luis Sánchez Latorre, la SECH organizó el Primer Encuentro Latinoamericano de Escritores.

La SECH tiene filiales en Arica, Iquique, Antofagasta, Región Atacama Rosario Orrego, Región Coquimbo Gabriela Mistral, San Felipe, Valparaíso, San Antonio, Rancagua, Curicó, Colchagua, Talca, Linares, Lautaro, Concepción, Valdivia, Punta Arenas, Londres y Nueva York, cada una con sus respectivos presidentes.

El directorio nacional, incluido el presidente, lo componen 11 personas.

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